¿Sexo débil?

Por María Isabel Jareño.

El boxeo ocupa un lugar muy alto en mi lista de profesiones nobles. Aunque hubo un tiempo en el que pensé que era otra especie en extinción, junto con los libros, las revistas, las librerías y la cortesía. Por suerte a día de hoy, no opino igual.

He quedado con Lucía Blázquez, vecina de Valdetorres de Jarama y Campeona de Boxeo Amateur de España en la categoría Welter 2017.

Maribel: ¿Con todos los deportes que hay, por qué el boxeo?

Lucía: Desde siempre me llamó mucho la atención, lo veía en la tele de pequeña con mi abuelo y me gustaba mucho, pero nunca me había atrevido. Y de repente en una época que estuve peor de mente y con un poco depre, me dije ¡Este es el momento!

Maribel: ¿Cuándo decidiste dedicarte a este deporte como algo serio?

Lucía: Pues, aunque me apunté para perder peso, con el tiempo fui viendo que se me daba bien, y a los seis o siete meses me puse a competir. Tuve mi primera velada en Colmenar Viejo y aunque esta la perdí, fue cuando me dije ¡Quiero competir!

Maribel: ¿Te supone un sacrificio muy grande dedicarte en cuerpo y alma al boxeo?

Lucía: Es muy sacrificado. Los entrenamientos son muy duros, hay que ser muy ordenados con las dietas, físicamente siempre muy preparados, y además compaginarlo con estudios, con trabajo, en casa y con los amigos.

Maribel: ¿Qué es lo que peor llevas?

Lucía: La dieta. Al ser un deporte de peso, el estar siempre a punto es muy complicado.

Maribel: Quini Box, tu entrenador y compañero de vida. ¿Qué efecto tiene en vuestro día a día?

Lucía: Pues a veces un poco estresante, porque ten en cuenta que estamos todo el día entrenando juntos, dando las clases juntos y llegas a casa y es casi imposible dejar a un lado el boxeo, y hablas de lo que has hecho mal, de lo que has hecho bien y no terminas de desconectar nunca.

Maribel: ¿Como entrenador, es más exigente Quini contigo por el hecho de ser tu pareja?

Lucía: Sí, sí, claro. Tengo que ser la primera que se pone a saltar, y la última que se quita los guantes. Siempre tengo que dar el máximo en todo, para dar ejemplo ante los demás.

Maribel: ¿Siendo mujer, cómo reaccionó tu familia al decirles que querías dedicarte al boxeo?

Lucía: Al principio, mi hermano, que es deportista, y mi padre un poco mejor, pero mi madre fatal, no quería ni venir a las veladas. Aún se tapa los ojos y a veces ni siquiera me mira cuando va a verme, pero bueno….. cada vez lo lleva mejor.

Maribel: ¿Muy apretada la agenda para este año 2018 que acabamos de empezar?

Lucía: Tengo muchos propósitos y muchas metas. De por sí quiero dedicarme a cosas más serias con lo que me toca entrenar, mucho. No a nivel profesional, pero sí intentar entrar en la selección y prepararme para las pruebas olímpicas.

Maribel: ¿Has notado algún tipo de discriminación por el hecho de ser mujer, o el trato es igual entre mujeres y hombres?

Lucía: No llega a ser del todo igual, siempre hay un poquito de discriminación. Pues a día de hoy aún continúa siendo un deporte más de hombres que de mujeres. Se nota más en el número de combates, o como en el gimnasio creen que por el hecho de ser mujer eres más débil que los demás. De por sí, nos ofrecen menos peleas y en el orden de estas, o somos las primeras o somos las últimas. Estamos ahí de relleno.

Pero cada vez se va notando menos y hay más número de boxeadoras duras que vamos demostrando lo que valemos.

Maribel: ¿Os pagan igual los combates?

Lucía: Eso sí, nos pagan igual. En profesional no te puedo decir, pero en amateur sí.

Maribel ¿Sueñas con llegar a las olimpiadas?

Lucía: Esa sería mi meta, es mi sueño total, no lo descarto y me encantaría. Yo creo que es el sueño de todo deportista.

Maribel: ¿Si tuvieras que destacar un valor de este deporte, ¿cuál sería?

Lucía: Para mí, la nobleza y el compañerismo. Por ejemplo, en los entrenamientos, cuando ayudas porque ves que el compañero no puede porque está empezando. El ayudar y el alentar, es alucinante.

También en los combates, cuando peleas con una chica o si son chicos, el acabar y darte ese abrazo de complicidad y compañerismo es súper deportivo.

Maribel: Y, por último. Ya sea para competir o por el mero hecho de practicarlo. ¿Qué consejo darías a la gente que quiera dedicarse al boxeo?

Lucía: Pues lo primero que lo prueben, que no es un deporte bruto, ni te van a partir la nariz, o a pegar nada más llegar al gimnasio, todo lo contrario. Es un deporte súper completo, pues se trabaja todo el cuerpo y además van a conocer a mucha gente.

Así que espero que se anime todo el mundo.

“La pelea se gana o pierde lejos de los testigos, tras las líneas, en el gimnasio, en la carretera, lejos de donde bailo bajo esas luces” –Muhammad Ali.

Fotografías: Juan Luis Recio

 

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