Que no te pese la Navidad

Por Susana León (Coach Nutricional).

La Navidad es sinónimo de familia, de reencuentros, de regalos… y de excesos culinarios. Sin embargo, ¿es posible superar airoso estas fiestas sin tener que perder luego los kilos de más que nos hayan dejado los Reyes Magos, o los turrones?

Para que la Navidad no nos pese, es mejor ser moderados en los excesos.

El día 7 de enero suele ser la fecha elegida por casi el 61% de los españoles que, durante las fiestas navideñas, han añadido a su cuenta una media de 4 a 5kg de más. Los días de vacaciones, las reuniones con compañeros de trabajo, amigos y familia, y el ambiente festivo parecen legitimarnos para comer y beber en exceso. Estos extras nutricionales se concentran en muy pocos días, y, finalmente, esto pasa factura a nuestro peso y a nuestra salud.

Sin embargo, es posible encontrar el equilibrio en medio del desenfreno de comidas y cenas copiosas. Debemos prestar especial atención a dos factores que inciden de forma decisiva en que subamos de peso: los dulces y el alcohol.

Los dulces navideños, ricos en calorías, grasas y azúcares, suelen formar parte de los stands de los supermercados desde finales de octubre, lo que supone una tentación. Sin embargo, hay una forma sencilla de controlar la ingesta de dulces durante las fiestas: comprar sólo una pequeña representación del surtido navideño, con el objetivo de que se acabe después de las fechas más señaladas. Si después de Nochebuena y Navidad no hay restos de turrones, mazapán o polvorones en casa, será más complicado excederse en la ingesta de estos productos, que por su composición nutricional, deben ser tomados en pequeñas cantidades y de forma muy esporádica. Es preferible comprar otro pequeño surtido en Nochevieja y en Reyes, que tener acceso ilimitado a los dulces durante todos los días festivos.

El alcohol, por su parte, aporta solamente calorías que se transforman en grasa. Si, además, lo combinamos con un refresco azucarado (que puede tener de 6 a 12 terrones de azúcar por cada 200ml), el resultado es que estamos haciendo méritos para engordar. Si elige tomar una copa (sabiendo que el alcohol es un producto que perjudica la salud en muchos aspectos y que está contraindicado en una dieta saludable), no se exceda. Elija bebidas con menor graduación alcohólica (los destilados tienen 40º, mientras que el vino tinto, por ejemplo tiene 18º), y si se hace un combinado, elija, al menos, un refresco sin azúcares añadidos.

El 61% de los españoles engorda una media de 5 kilos durante las Navidades.

Trucos saludables

Otras medidas que podemos poner en práctica para no subir de peso en Navidad es poner siempre en la mesa un bol de ensalada. La fibra tiene efecto saciante y comeremos menos alimentos calóricos. En lugar de pan blanco, puede optar por pan integral, que también es rico en fibra; podemos aprovechar los aperitivos para preparar entrantes saludables, con verduras y bajos en calorías; y, finalmente, elegir un postre con frutas frescas, por ejemplo en forma de brochetas o macedonia. Y, por supuesto, hay que escuchar a nuestro estómago para saber cuándo nos sentimos llenos y es recomendable dejar de comer.

Caminar de forma enérgica puede ayudarte a compensar los excesos culinarios de las navidades.

Pasos para quemar polvorones

Sin embargo, es casi inevitable cometer excesos. Para compensarlos, el ejercicio, como caminar de forma enérgica, es una buena opción.

Para quemar las calorías de un polvorón (200kcal) hay que caminar durante 45 minutos (5.000 pasos). Para “quemar” las uvas de Nochevieja (70kcal), con 15 minutos es suficiente. Una ración (100gr) de roscón de Reyes o de Panettone o un GinTonic (380kcal) requieren caminar durante una hora y media (10.000 pasos). Media tableta de turrón de almendras (100gr) exige caminar 2 horas (12.500 pasos), igual que el recurrente chocolate con 4 churros (500kcal).

 

 

 

 

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