Pedrehuerta

Por Anna Almazán.

Pedrehuerta nació como una asociación sin ánimo de lucro para formar un huerto urbano. En sus primeros días, la mayor parte de los asociados no sabían distinguir un pimiento de una berenjena pero todos compartían la misma ilusión, convertir aquel terreno yermo en un vergel.

Al principio fueron unos cuantos locos que vivían en Pedrezuela los que se lanzaron a la aventura, algunos se han ido y otros nuevos han venido. Ahora, en su segundo año de andadura, Argentina, Ecuador, España, Francia, Italia y México se han unido en este trozo de tierra para seguir dándole vida.

Para todos ellos, Pedrehuerta es ese terreno que cuidan y miman en conjunto unidos por la misma ilusión. Un huerto ecológico, un sueño hecho realidad. En un terreno difícil, descuidado durante muchos años lleno de piedras y pocas posibilidades, según algunos vecinos, se instaló Pedrehuerta. En aquellos comienzos tuvo mucha ayuda, era muy tarde ya para sembrar semillas y vecinos y otras asociaciones, echaron una mano a los Pedrehuertanos para que comenzaran su camino. Desde el Retiro, la Red de Huertos Urbanos de Madrid, algunos socios y algunos vecinos fueron trayendo macetitas y alveolos y en pocos días, la mesa improvisada con tablas y ladrillos se llenó de plantones, tomates, pimientos, calabacines, guindillas…

Agrupados bajo un letrero que identificaba las plantas, se fueron sembrando en los bancales que habían hecho entre todos. Un plantón se quedó solo sin saber qué era y lo plantaron en una esquinita. Se creía que era una berenjena, pero realmente nadie tenía ni idea de lo que podía ser así que se le bautizó como Eulalia, Eulalia de la Mata, la socia más verde de todo Pedrehuerta. Al final Eulalia no era una berenjena, era una mata de pimientos …. muy sabrosos, por cierto.

Después de un año, el número de bancales se han multiplicado por dos, la variedad de productos ha aumentado y la alegría de ver cómo aquella tierra, que no prometía gran cosa, se está convirtiendo gracias al esfuerzo colectivo en ese vergel que todos sueñan. Eso sí, con muchas variedades de guindillas.

Sin embargo, si nos alejamos un poco de ese trozo de tierra vemos que Pedrehuerta crece y madura como un ente vivo, igual que su suelo, que, en este, su segundo año de andadura ha crecido de manera espectacular.

Se ha presentado en las ferias y fiestas transmitiendo la alegría que produce la “huertoterapia” en comunidad. Así muestran el espíritu de Pedrehuerta, con sus puertas abiertas a todo el que quiera entrar, como en la gymkhana que organizaron para las fiestas de pedrezuela de 2017, muchos niños disfrutan de juegos al aire libre y comprueban en persona el interés y el afán de todos los socios por compartir su ilusión con cualquiera que se acerque por allí.

Y, como ente vivo que es, Pedrehuerta cultiva entre sus componentes relaciones, compañerismo, amistades, apoyo en momentos bajos. Donde sólo existía un nexo común el espíritu Pedrehuertano ha echado sus raíces y ha convertido esta asociación en una pequeña gran familia.

Como en cualquier familia, ha habido discusiones, diferencias, incluso algún que otro enfado, pero el incipiente espíritu Pedrehuertano a hecho de estas diferencias una experiencia enriquecedora y ha ayudado a unir siempre en vistas a un bien común porque todos, absolutamente todos aportan algo de sí mismos a este proyecto.

Las nuevas tecnologías han ayudado a este espíritu joven. Todas las mañanas el grupo se despierta con un buenos días en el whatsApp y una foto de alguna curiosidad de la naturaleza, una flor, un paisaje… siempre hay alguien al otro lado deseándote un buen día y unas buenas noches.

Pedrehuerta es un grupo abierto que va mucho más allá del mero cultivo ecológico, mucho más allá del compartir tomates, cebollas, pimientos, calabazas y demás verduras porque se comparten experiencias, costumbres, recetas y así se va haciendo una amalgama de distintas culturas que enriquecen y alimentan el espíritu.

Se van desarrollando magníficos cocineros, brujitas expertas en hierbas, fotógrafos y artistas de todo tipo, hay a una aventurera cazadora de casitos, cuya energía se contagia a otros y ya empiezan a preparar pequeñas excursiones por los alrededores. Así, aprovechando el paseo se identifican plantas, se recogen bayas… Todas las aficiones se desperezan al amparo del grupo de Pedrehuerta y dan pinceladas de colores de lo más variopinto.

Luciendo sus camisetas cantaron una canción en las fiestas que ya se ha convertido en su himno. La canción resume con gran acierto lo que es Pedrehuerta y su estribillo es pegadizo:

“Y esa gente

trabaja diariamente

de nada se arrepiente

y bajo el mismo sol.

Ahora nos vamos

si juntos celebramos

aquí todos estamos

bajo el mismo sol.”

Cualquiera puede unirse a Pedrehuerta, todo lo que hace falta es tener ilusión, no importa si tienes o no conocimientos porque siempre encontrarás a alguien dispuesto a acompañarte y enseñarte lo poco o mucho que sabe. Todos sus componentes te recibirán siempre con los brazos abiertos.

 

Contactos:

Facebook: huerto comunitario de pedrezuela

Blog: Pedrehuerta.org

Email: secretario.pedrehuerta@gmail.com

Eulalia@pedrehuerta.org

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