Fotografiando al Martín Pescador

Martín PescadorComo sabemos, acercarse a ciertas aves para fotografiarlas, no resulta tarea fácil, por lo cual nos las tenemos que ingeniar para poder tenerlas lo más cerca posible y a la vez que ellas no se perciban de ello. Son muchas las técnicas para poder conseguir buenas fotografías, y aquí vamos a ver algunas de ellas. Cuando nos decidimos a fotografiar aves, lo primero que tenemos que hacer es un trabajo de campo sobre la especie a fotografiar. Una vez tengamos toda la información que creamos conveniente, nos toca decidir la técnica a emplear.

martin pescador2Los pájaros vuelan y los peces nadan. El sol calienta y la lluvia moja. Podemos simplificar mucho la vida que vivimos… es más, tendemos a hacerlo. El ser humano es inconformista por naturaleza. Eso le ha permitido elevar su ingenio a unas cotas de desarrollo increíbles, a inventar y a descubrir lo inimaginable. Pero también le ha hecho perder la capacidad de valorar y asombrarse con lo que tiene.

Los pájaros vuelan, sí. Solamente eso ya sería motivo para el asombro, si lo analizas bien. Desplazarse por el aire, burlando esa injusta ley tan grave que nos ata los pies al suelo… quién no ha soñado con ello alguna vez. Cuando miras al cielo, es imposible no querer ser uno de ellos, no preguntarse qué se sentiría y saborearlo. Pero hay algunos pájaros que nos regalan mucho más que esa ilusión de libertad. El pequeño Martín Pescador es uno de ellos.

Por su timidez, y por su forma de vida y costumbres, no podrás ver al Martín Pescador mientras conduces, mientras tomas café en una terraza o cuando miras por la ventana en un día cualquiera. Como su nombre adelanta, el Martín vive de la pesca, y para ello necesita de los ríos y embalses de agua dulce sin contaminar. Si frecuentas estos lugares, es más que probable que hayas oído su agudo silbido, antes que haberle visto. Como mucho, tal vez hayas tenido la suerte de creer ver una ráfaga azul desplazarse muy rápido por encima del agua.

martin pescador1Sólo con mucha paciencia, podrás descubrir esta auténtica joya de nuestro patrimonio natural. Tal vez junto al colibrí, sea este el ave con mayor desproporción entre tamaño y belleza. No más grande que una mano, su plumaje azul celeste y su largo pico anaranjado refulgen con el sol dorado de la tarde, mientras el reflejo del agua hace brillar sus grandes ojos negros. Pero aun hay más. Desde una rama sobre el río, el Martín se preparará para pescar. En un segundo, se lanza en picado sobre la superficie, y el espejo se rompe en mil cristales azules, verdes y naranjas. Antes de que podamos darnos cuenta, ya está de vuelta el Martín en su rama, con la comida del día que no tarda en engullir. Entonces “Para realizar estas fotografías se hizo un exhaustivo trabajo de campo. Una vez avistado el Martín en un buen tramo del río, observé que se posaba en pequeñas ramas que había en un borde y otro del mismo, las cuales utiliza para lanzarse a pescar. Ahora sólo faltaba que le pusiera algunas dentro del mismo río, en una zona algo profunda para así poder fotografiarlo, y a la vez , que a él le sirviera como percha, para poder lanzarse a pescar los pequeños peces que hay en el río. Creo que nos hicimos un favor mutuo.” se sacude, su plumaje se ahueca y se descoloca. Las gotas de agua perlan todo su cuerpo, como joyas para otra joya.

Cuando has tenido la suerte de ver al Martín suspendido en el aire o esperando posado en una rama al atardecer, comprendes que hay pájaros que hacen más que volar: nos recuerdan que hay más de lo que puedes ver a simple vista, regalos inesperados que no cuestan dinero, pero que pueden llenarnos mucho más porque son vida y poesía al mismo tiempo.

martin pescador3El fotógrafo de Naturaleza es un observador y enamorado de la vida, antes que fotógrafo. Con su trabajo y dedicación, pretende acercar al público las maravillas del mundo natural, para conseguir que sean respetadas y conservadas. Juan Carlos del Villar lleva 15 años detrás de las cámaras, fotografiando la fauna, flora y paisaje del entorno de la Sierra Norte de Madrid. Es un destacado y activo miembro de la Asociación de Fotógrafos de Naturaleza (FONAMAD). Vive en Guadalix de la Sierra, con su mujer y su hijo.

 

Autor: Ramiro Díaz

Fotos: Juan Carlos del Villar

 

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