El cambio en la sexualidad de la mujer durante las últimas décadas a través de la escritura

La revolución o liberalización sexual surge en la mayor parte de los países occidentales durante la segunda mitad del siglo XX. En España llegaría en la década de los años 80, desafiando las tendencias tradicionales y modificando el comportamiento y las relaciones sexuales.

En este artículo vamos a hacer un breve recorrido durante aquellos años, un antes y un después, observando, a través de la escritura, cómo ha ido cambiando la sexualidad de la mujer en nuestro país. La llegada y el uso de los métodos anticonceptivos y la legalización del aborto dividieron la sexualidad de la reproducción. La mujer pasó de la timidez sexual, del temor al embarazo, la insatisfacción y la represión por miedo al pecado, a la fantasía, las imágenes y los sueños eróticos, logrando un mayor disfrute y satisfacción.

En grafología, la letra “g” minúscula se estudia para conocer la parte más instintiva del hombre, la sensualidad y el sexo. Normalmente cuando se aborda esta letra en clase, los alumnos no suelen faltar.

A modo de introducción, y para los que no tenéis ninguna noción de grafología, os diré que:

– El óvalo representa una síntesis de la personalidad. Es la imagen gráfica más ingenua y la más sencilla. Piensa en el niño que comienza a dibujar y realiza una torpe circunferencia tratando de representar la figura humana. Algunos maestros de la grafología, pensadores y psicólogos consideran que esa idea permanece toda la vida.

– La prolongación que realizamos hacia la zona inferior, y que en grafología denominamos pie o jamba, denota la necesidad sexual o lascivia que posee el individuo, en función de la longitud de ésta.

– La curva que realizamos en la parte inferior del pie o jamba nos habla de la fantasía sexual y los sueños eróticos.

– La curva que asciende manifiesta el placer, el goce y la capacidad de disfrute.

– La unión con la letra siguiente, cuando esto ocurre, pregona la entrega y unión a la pareja.

 

Durante la segunda mitad de siglo XX , era muy frecuente encontrar en los escritos de nuestras madres y abuelas los tipos de letra que se observan en las muestras que he recopilado de algunas cartas de mujeres de los años 50 y 60. Hablo en todo momento en términos generales, por supuesto se pueden encontrar otro tipo de grafías de esta época.

Observarás, y si tienes ocasión de analizar escritos coetáneos, que en la mayoría de los casos, las jambas son cortas, que existe un predominio de angulosidad en la zona inferior, que en su ascenso la presión se debilita, tanto el descenso como el ascenso se realizan por el mismo recorrido o éste es estrecho o incluso dobles ángulos. Estos rasgos gráficos en esta letra manifiestan asperezas y represión de la libido, también insatisfacción o frigidez, represión por miedo al pecado, timidez sexual que evita pensar en temas y problemas eróticos, disimulo o encubrimiento de lo libidinoso, intención de reprimir la imaginación sexual, repulsión a las experiencias instintivas o huida del plano sexual, una perfecta represión del mundo instintivo, negación total de la fantasía, imágenes y pensamientos eróticos.

Cada una de estas letras se analiza por separado, cada una tiene su interpretación, pero a grandes rasgos y para no extendernos en un tema tan amplio ya tenemos una idea general de la interpretación de esas angulosidades, falta de presión en los ascensos y curvas poco infladas.

Otras veces el óvalo, que como ya hemos dicho es una síntesis de nuestra personalidad, nuestro YO, se observa disociado o separado en mayor o menor medida del resto de la letra lo que manifiesta una necesidad de problemas en el plano sexual que busca la ruptura.

Hoy día la mayor parte de las mujeres, y te sugiero que lo observes si tienes ocasión, han modificado esas angulosidades por rasgos más curvos, más abiertos y mas presionados, incluso el óvalo de esta letra pudiera estar abierto, porque esa mujer está abierta a vivir nuevas experiencias sexuales. Y sobre todo observarás también que estos rasgos varían de unas mujeres a otras. Es evidente que no hay dos escrituras iguales y tampoco hay dos individuos iguales, su necesidad sexual, su fantasía o sueños eróticos o su capacidad de disfrute o entrega, varía de unas mujeres a otras y queda plasmado en su grafía.

 

 

 

 

 

 

 

Ahora puedes analizar la tuya y verás que también hay variación de una época a otra de tu vida, tu letra cambia porque tú cambias, porque estás en permanente evolución y consecuentemente también tu escritura.

 

 

 

 

 

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