Elena, la habitante de la casa deshabitada

Por Antonio Terán.

Elena_Parlange01Elena Parlange, es activa. Es muy activa. Y eso da gusto a la hora de hablar con ella.

“Soy una artista colorista” me dice Elena al pedirla una autodefinición… yo, resalto la rima y ella vuelve para completar su propio dibujo:
“Una mujer muy decidida…y que toma el trabajo como si no lo fuera: disfrutar, disfrutar y disfrutar. Y siempre artista. Mi trabajo es lo que más me gusta hacer… he trabajado en lo que me gusta en mi vida que me da la sensación de no haber trabajado nunca”
“El atrevimiento es mi mejor cualidad, para bien o para mal”
Me di cuenta rápidamente que Elena es hedonista y que ama su espíritu creativo sin vaivenes. Bonita sensación esa de no haber trabajado nunca.
Casasconvida, Fresnedillas de la Oliva, elena palangeElena es Licenciada en Bellas Artes y su vida pivota en el mundo del Arte.
“Yo nunca fui buena estudiante. Pero sacaba sobresalientes en dibujo y religión: es decir tenía que ser monja o artista”
Elena escogió bien y las casas deshabitadas se lo agradecen desde la sonrisa de sus balcones mellados, de sus puertas abatidas, de sus tragaluces ciegos de tanto mirar al cielo sin nada que ver.
“Empecé como diseñadora gráfica, en la revista “Ragazza”, en la que cada día era diferente, cada día teníamos que hacer un diseño nuevo, te podías saltar las reglas… muy creativo.”
“En “Ragazza”, estuve diez años y posteriormente pasé a otras revistas del mismo grupo: “Quo”, “Que me dices”…”
Elena habla con seguridad y sin nostalgia.
casadelamor3_casasconvida_elenaparlangeDespués de algunos avatares, a Elena la llaman de la Oficina del Paro para ir a una oferta de empleo.
“Yo llegué allí, nos dieron 10 minutos para hacer la prueba y me encontré con 15 licenciados en Bellas Artes y me supuse que sería algo como restaurar la Iglesia… Nos dieron un folio, un lápiz y una goma y nos pidieron que dibujáramos a los Reyes, cuyo retrato oficial estaba en el Salón de Plenos… y gané”
Y es entonces cuando Parlange se da cuenta que el Arte y el albur, la tenían reservada para un proyecto mágico: “Casas con vida”
“El nombre se lo puse yo, y el proyecto crece y crece por la Sierra de Madrid…”
Siguiendo la tradición talmúdica, cuando pronuncias el nombre, cuando denominas, los conceptos toman realidad y eso debió ocurrirle a Elena. Imaginen en los pueblos, en el ámbito rural más señero, esas casas de piedra, esos sillares con líquenes, esas estructuras recias que abren sus ventanas o sus puertas al olvido. Y el olvido entra y con su feo color ala de mosca toma posesión de las antiguas habitaciones.
Pero para expulsar al olvido, para cerrarle el acceso a las casas y cesar su tristeza, para eso está Elena Parlange.

Este cuadro forma parte de la ruta artística casasconvida, situado en la localidad madrileña de Fresnedillas de la Oliva, pintura mural

Este cuadro forma parte de la ruta artística casasconvida, situado en la localidad madrileña de Fresnedillas de la Oliva, pintura mural

Puede ser grafitera o “street artist”, puede ser muchas cosas, pero lo que es, esto seguro, es la “dadora de vida” a los cráneos pétreos del paisaje rural en decadencia.
“En puertas y ventanas, se puede intervenir fácilmente…” Y parece quitarle importancia a sus pinturas murales, sus colores lujuriantes y su preciso dibujo
Desde las casas decoradas (intervenidas) por Elena, nos reclaman toda una zoología hogareña, una colección de trampantojos inusitados y hasta retratos intuidos.
“Yo me considero fauvista… el color es determinante en mi obra”

Este cuadro forma parte de la ruta artística casasconvida, situado en la localidad madrileña de Fresnedillas de la Oliva, pintura mural

Este cuadro forma parte de la ruta artística casasconvida, situado en la localidad madrileña de Fresnedillas de la Oliva, pintura mural

El sol muerde sin tasa las obras de Elena, colocadas en el exterior y ella se defiende pulsando el color a rebato.
Hablamos de los beneficios de su proyecto, absolutamente exportable a cualquier tejido rústico/urbano, hablamos de la emoción de aquellos que recuerdan como era la casa y como la casa grita ahora desde sus ventanas y sus puertas, grita color y vida. Hablamos de los beneficios, incluso crematísticos o publicitarios para los casares, sus producciones alimentarias o su cultura arqueológica. Hablamos, en fin, de los vecinos del pueblo intervenido por Elena, que ven entre asombro y alegría que zonas deterioradas se convierten en un espectáculo alegre y vital. Como si sus vecinos hubiesen vuelto, como si las casas deshabitadas, fueran, de repente, habitadas de nuevo.
Además de su labor revitalizante de casas-cadáver (una suerte de mancia, casi de hechicería), Elena pinta en estudio.

Este cuadro forma parte de la ruta artística casasconvida, situado en la localidad madrileña de Fresnedillas de la Oliva, pintura mural

Este cuadro forma parte de la ruta artística casasconvida, situado en la localidad madrileña de Fresnedillas de la Oliva, pintura mural

“Pinto murales… de encargo. De formato grande… cuanto más grande más me gusta. Aunque también lo excesivo no es bueno… de lejos puede quedar grandioso, pero de cerca, pintas a ciegas.”
“Me tengo que pellizcar para darme cuenta que vivo de esto”
“Llevo un mes pintando en Collado Mediano. Está el pueblo quedando precioso y ayer mismo colgaron nuevos cuadros en 5 casas. Están los vecinos entusiasmados. He pintado 6 murales y me quedan otros tantos por pintar.”

Y antes de irme, de sustraerme de la vivificadora de casas, recuerdo fugazmente los versos de Cavafis:
“La rica mansión tenía en la entrada
Un espejo muy grande, muy antiguo
Por lo menos hacía ochenta años comprado…”

Este cuadro forma parte de la ruta artística casasconvida, situado en la localidad madrileña de Fresnedillas de la Oliva, pintura mural

Este cuadro forma parte de la ruta artística casasconvida, situado en la localidad madrileña de Fresnedillas de la Oliva, pintura mural

Vi, o quizás imaginé, a los trampantojos de Elena animarse y cobrar vida y entablar conversaciones entre ellos, balcón con balcón, puerta con puerta, hiedra con hiedra.
Y se me dibujó una sonrisa en el rostro. Aún me dura la sensación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *